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La biología sintética y el bebé neardental: el nuevo Génesis

Hace algo más de un mes que se recogía en este blog el revuelo ocasionado por el convencimiento que tenía el profesor George M. Church de poder crear un bebé neardental y de que esperaba a una mujer lo suficientemente valiente para engendrarlo:

En una extensa entrevista con el diario alemán Spiegel, Church no solo considera técnicamente posible resucitar a los neandertales, sino que aboga por clonar un buen número de ellos, de forma que les sea facil adquirir una auténtica conciencia de grupo. «Es posible -razona el científico- que puedan incluso llegar a crear una nueva cultura neoneandertal y convertirse en una fuerza política».

En su nuevo libro «Regénesis: Cómo la biología sintética reinventará la naturaleza y a nosotros mismos», Church juega con la idea de una «segunda creación» del ser humano, una que, a diferencia de la primera, será protagonizada por el propio hombre. (¿Dar a luz a un bebé neardental… en la actualidad?)

Regenesis

Esta y otras afirmaciones, que parecen más propias de un libro o película de ciencia ficción, no son sostenidas por un escritor del género o un frikie, sino por un profesor de genética de la Universidad de Harvard, considerado además por el también miembro de Harvard, psicólogo experimental, científico cognitivo, lingüista y escritor, Steven Pinker, como uno de los “científicos más brillantes del mundo”. En la camisa de este libro, tan significativamente titulado Regenesis, se argumenta:

Imagina un futuro en el que los seres humanos se han vuelto inmunes a todos los virus, en el que las bacterias pueden generar sin esfuerzo productos de uso diario, como una copa para beber, o producir suficiente electricidad o biocombustible para dejar de depender del petróleo. Levantar una casa nueva no requeriría más preocupación que la de plantar una semilla.

En Regenesis, [los autores] Church y Regis exploran las posibilidades (y peligros) del campo emergente de la biología sintética. La biología sintética, mediante la cual organismos vivos son alterados selectivamente por la modificación de partes sustanciales de sus genomas, abre la puerta a la creación de especies de organismos completamente nuevas. Hasta ahora, la naturaleza ha sido el árbitro único de la vida, la muerte y la evolución; con la biología sintética, tenemos ahora el potencial de escribir nuestro propio futuro biológico.

Hay un ejemplar de Regenesis en la Biblioteca, con la signatura 66.098 CHU reg.

Conferencia Church

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¿Dar a luz a un bebé neardental? Segunda parte… y entrevista al “genio”

Hace poco se publicaba en este blog la noticia (ABC, 21 de enero) de que el experto en biología sintética George M. Church decía disponer de la tecnología necesaria para resucitar a la «otra» especie humana que desapareció hace 30.000 años. La noticia ha sido ampliamente reflejada en los medios y promete ser un filón para polémicas y guiones de cines o miniseries, tal vez al más puro estilo hollywoodiano B.

Neandertal 2

Precisamente, esta nueva noticia, aparecida en El país (22 de enero) incide en el aspecto cinematográfico de la cuestión; el comienzo, además de citar al ya mencionado aquí Stephen Jay Gould, es impagable:

«El evolucionista neoyorkino Stephen Jay Gould, fallecido en 2002, se quejaba de que Hollywood se había pasado cien años repitiendo la misma historia de ficción científica: el genio con más audacia que talento al que su criatura se le va de las manos»

Y además, tampoco podría faltar (y es de agradecer en los tiempos que corren) una pizca de sentido del humor:

«El genetista de Harvard George Church, que ha inventado el marketing genético al escribir en una molécula de ADN su propio libro —Regénesis: cómo la bilogía sintética va a reinventar la naturaleza y a nosotros mismos—, ha propuesto no ya resucitar a un neandertal, sino a toda una cuadrilla de ellos.»

La noticia completa se encuentra en este enlace:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/22/actualidad/1358885200_037763.html

Y la entrevista a George Church en Der Spiegel, traducida al español, aquí:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/22/actualidad/1358880640_886356.html

Continúa en la entrada: La biología sintética y el bebé neardental: el nuevo Génesis

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¿Dar a luz a un bebé neardental… en la actualidad?

El experto en biología sintética George M. Church dice disponer de la tecnología necesaria para resucitar a la «otra» especie humana que desapareció hace 30.000 años

Neandertal

José Manuel Nieves – 21 ene 2013

George Church, de la Universidad de Harvard y considerado uno de los «padres» de la biología sintética ha puesto de nuevo sobre el tapete la espinosa cuestión de la conveniencia (o no) de volver a traer al mundo al hombre de Neandertal, la «otra» especie humana que desapareció hace 30.000 años, poco después de la llegada de Homo sapiens (nosotros) al continente europeo. Church afirma que en su laboratorio ya dispone de la tecnología necesaria para hacerlo y que, para dar a luz al primer bebé neandertal, será necesaria una mujer «extremadamente valiente».

En una extensa entrevista con el diario alemán Spiegel, Church no solo considera técnicamente posible resucitar a los neandertales, sino que aboga por clonar un buen número de ellos, de forma que les sea facil adquirir una auténtica conciencia de grupo. «Es posible -razona el científico- que puedan incluso llegar a crear una nueva cultura neoneandertal y convertirse en una fuerza política». En su nuevo libro «Regénesis: Cómo la biología sintética reinventará la naturaleza y a nosotros mismos», Church juega con la idea de una «segunda creación» del ser humano, una que, a diferencia de la primera, será protagonizada por el propio hombre.

Durante la entrevista, Church, de 58 años, considera probable que el primer bebé neandertal nazca dentro de poco tiempo, en todo caso en el transcurso de su propia vida. «Eso -asegura- depende de un montón de cosas, pero creo que sí». Por un lado, la tecnología que permite leer y escribir ADN es ahora «cerca de un millón de veces más rápida que hace apenas siete u ocho años». Por otro, también la clonación de mamíferos empieza a ser una realidad y «si podemos clonar cualquier clase de mamífero, es muy probable que también podamos clonar un ser humano. ¿Por qué no deberíamos ser capaces de hacerlo?».

Para Church, una de las ventajas de clonar neandertales es que éstos, seguramente «tendrían una forma de pensar diferente a la nuestra», algo que sería positivo para el futuro de nuestra propia especie. «Sabemos que tenían una capacidad craneal superior a la nuestra -dice Church- y es concebible que su forma de pensar nos resultara beneficiosa».

Para evitar que se sientan diferentes al resto de los humanos, Church aboga por crear no solo uno, sino todo un grupo de neandertales, «lo que les conferiría un sentimiento de identidad. Ellos podrían incluso crear una nueva cultura neoneandertal y convertirse en una fuerza política».

Tecnología preparada

En cuanto a si disponemos ya de la tecnología necesaria para llevar a cabo la clonación, Church opina que sí: «Lo primero que se necesita es secuenciar el genoma del Neandertal, algo que ya ha sido hecho. El siguiente paso sería cortar ese genoma en, digamos, 10.000 trozos y después sintetizar cada uno de ellos. Por último, habría que introducir esos fragmentos en una célula madre humana».

Repitiendo una y otra vez esta operación, se obtendría una línea celular que estaría cada vez más y más cerca a la correspondiente secuencia del Neandertal. «En mi laboratorio -asegura Church- hemos desarrollado un procedimiento semi automático para llevar a cabo esta tarea. Al final, ensamblaremos todos los fragmentos en una célula madre humana, a partir de la que será posible crear un clon de neandertal».

Por último, y una vez creado el embrión, será necesario implantarlo en el útero de una mujer de nuestra especie. Para ello, asegura Church, «se necesita una mujer humana extremadamente valiente». En efecto, además de las consideraciones éticas de llevar a término un embarazo de estas características, está el hecho de que los bebés de los neandertales eran más grandes que los de nuestra propia especie. Por lo que se necesitaría que la voluntaria fuera muy ancha de caderas. Aún así, es más que probable que el parto tuviera que llevarse a cabo por cesárea.

Finalmente, el investigador aventura que, tras el impacto inicial, los bebés neandertales podrían incluso a llegar a ponerse de moda entre los padres de nuestro tiempo. Aunque, afirma «sólo hay una forma de saberlo».

CONTINÚA…

http://www.abc.es/ciencia/20130121/abci-george-church-necesita-mujer-201301210850.html

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“Queremos obtener un ‘pollosaurio’ a partir de una gallina”

En la entrada La vuelta de los dinosaurios se comentaba la fascinación que han ejercido estos reptiles en la imaginación de escritores, directores y guionistas de cine y televisión. La entrevista siguiente es una muestra más de ello, además de que el protagonista fuera asesor científico de Parque jurásico.

 

Crear un dinosaurio a partir de una gallina, eso es lo que propone Jack Horner (Shelby, Montana, 1946). Este paleontólogo, que participó como asesor científico en la película Parque Jurásico, afirma que bastaría con encontrar algunos genes clave para “convertir” un pollo en un dinosaurio. SINC ha hablado con él aprovechando que está en Madrid para dar una de las conferencias del congreso El ser creativo.

Guillermo García | SINC |

¿Qué le llevó a interesarse por los dinosaurios?

Estoy casi seguro de que nací así. No recuerdo no estar interesado en los dinosaurios. Además, siempre quise tener un dinosaurio como mascota (risas).

Usted y su equipo han intentado recuperar ADN de dinosaurio, ¿qué han conseguido?

Lo hemos intentado muchas veces y nunca hemos conseguido obtener nada de ADN. Se ha conseguido acceder a partes blandas de dinosaurios (vasos sanguíneos), y también se ha buscado en células óseas, pero lo máximo a lo que se ha llegado ha sido a encontrar proteínas.

¿Se podrá obtener alguna vez ADN?

Es posible que el material genético simplemente no dure tanto como para llegar hasta nuestros días, aunque continuaremos buscando…

Y mientras tanto a usted se le ocurrió crear un dinosaurio a partir de una gallina…

Los dinosaurios no se han extinguido, no hace falta crear uno porque ya los tenemos, las aves son dinosaurios. Para crear dinosaurios parecidos a los que se extinguieron a partir de una gallina solo hay que revertir los procesos genéticos que llevaron a los dinosaurios a convertirse en aves, y obtener así un pollosaurio. Para eso hay que encontrar los genes responsables de procesos como por ejemplo el hecho de que durante el desarrollo embrionario las gallinas pierdan la cola.

¿Por qué crear un dinosaurio?

Porque pueden ayudar a saber más sobre la evolución y sobre el desarrollo e incluso contribuir a importantes avances médicos. Y porque quiero uno.

“Los dinosaurios no se han extinguido, no hace falta crear uno porque ya los tenemos, las aves son dinosaurios”

¿Qué opina de las posibles implicaciones éticas?

No creo que existan implicaciones éticas. El ser humano ya ha alterado genéticamente muchas plantas y animales. Realmente no es diferente de cambiar características animales mediante cruzamientos convencionales.

¿Qué siente cuando encuentra un fósil?

Mi oficina es el campo, el trabajo de un paleontólogo consiste en buscar, por eso es muy excitante para mí cuando encuentro un fósil de dinosaurio, y en ese sentido he tenido mucha suerte.

¿Cuál ha sido el descubrimiento más importante para usted?

Mi descubrimiento favorito fue encontrar los primeros embriones de dinosaurios encontrados en el mundo.

Usted fue el asesor científico de Parque Jurásico, ¿cómo fue su experiencia trabajando en una película?

Trabajar con Steven Spielberg fue muy divertido, pero no cambiaría mi trabajo por el suyo porque pienso que buscar dinosaurios e investigar sobre ellos es el mejor trabajo que puede existir en el mundo.

¿De qué manera contribuyó en la realización de la película?

Mi trabajo fue asegurarme de que la recreación de los dinosaurios fuera lo más precisa posible, basándome en mi conocimiento científico.

¿Qué le parece Alan Grant, el protagonista de Parque Jurásico inspirado en usted?

Me alegré mucho de que mi personaje no fuera devorado por un T. rex

Michael Crichton fue el primero que imaginó la posibilidad de resucitar a los dinosaurios, ¿será usted el primero en llevar esa ficción a la realidad?

Eso espero.

http://www.agenciasinc.es/Entrevistas/Queremos-obtener-un-pollosaurio-a-partir-de-una-gallina

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Puentes de ciencia y cine: cuando un paleontólogo no sabe qué hacer ni con un leopardo vivo… ni con su dueña

Aunque estos días parecen invitar a ver películas de terror y/o relacionadas con la muerte, la película propuesta para el puente es precisamente lo contrario, divertida y vitalista a más no poder: La fiera de mi niña.

David Huxley es un joven paleontólogo que parece tener todo aquello a lo que un hombre puede aspirar: está a punto de casarse y acaba de recibir la pieza que faltaba de la posesión más preciada de su museo: la clavícula intercostal de un brontosaurio. Sólo le falta conseguir el millón de dólares que espera recibir de una rica solterona, para lo cual esa misma tarde jugará una partida de golf con el abogado de la misma, para así acabar de convencerla de que done el tan ansiado millón. Sin embargo, en esa partida coincidirá con una mujer, Susan Vance, sobrina de la ricachona, en un encuentro lleno de situaciones bochornosas y desaguisados (entre ellos, cuidar de un leopardo llamado Baby, que Susan va a regalar a su tía) que le cambiará vida para siempre.

La fiera de mi niña (Bringing up, Baby!) se estrenó en 1938, cuando aún la crisis iniciada en 1929 tenía bastante virulencia, y fue concebida dentro del subgénero, muy de moda entonces, de las llamadas screwball comedies, que en español sería algo así como “comedias alocadas”. Estas películas se caracterizaban por un ritmo trepidante y estaban llenas de situaciones disparatadas, como puede apreciarse en la mayor parte de las protagonizadas por los hermanos Marx. Contaban con el favor del público, deseoso de obras de ficción que al menos por unas horas les permitiera evadirse de la realidad, aspecto este, el del cine como evasión en aquella época, que Woody Allen, en La rosa púrpura de El Cairo, reflejó maravillosamente. La película cumple tan fielmente los esquemas del subgénero que se convirtió en la más famosa de las screwball comedies. Pero no sólo eso: a pesar de que el estreno fue muy poco afortunado, con el tiempo La fiera de mi niña fue ganando el favor de público y crítica, hasta el punto de llegar a ser considerada no sólo una de las mejores comedias de la historia del cine, sino también una de las películas clásicas por excelencia.

David, con salto de cama: “¡Es que de pronto me he vuelto gay!”

La presencia de elementos de la ciencia y la naturaleza es constante en todo el filme. Así, nada más empezar se ve la imagen del imponente esqueleto del brontosaurio del museo, y poco después David se encuentra jugando en un magnífico campo de golf. Esa misma noche, Susan y él dan una vuelta en coche por Riverdale, un barrio residencial neoyorquino de palacetes rodeados de altos árboles y cuidados jardines, buscando la casa del abogado. La noche es tan suave, como diría Keats, que da lugar a uno de los momentos cumbre de la película:

– Susan, ¿acaso hacen en Riverdale todas las casas iguales?
– No, David, ¿por qué me preguntas eso?
– Porque creo que, con ésta, es la sexta vez que pasamos delante de esta casa.
– Sí, David, pero ¡hace una noche tan agradable para pasear!

Al día siguiente, David conocerá a Baby, un precioso leopardo que el hermano de Susan le ha traído del Brasil para regalárselo a la tía Elisabeth. En el viaje hasta la granja de la tía, en Conneticut, al que David accede a regañadientes, se encontrarán con patos, gansos y un foxterrier llamado George, aparte de un paseo nocturno entre zarzas y arroyos profundos y aullidos que imitan a hembras de leopardo en celo. De todo ello resulta que los seres vivos – y los fosilizados – juegan un papel decisivo en el logro de los dos tonos fundamentales del largometraje: el de comedia antes aludido, y el romántico.

David, Baby y Susan compartiendo coche. “¡Ya nada me importa! 
Total, lo que he hecho hoy, ¡lo podía haber hecho con los ojos cerrados!”

La calidad de la película se debe a varios elementos: la pareja protagonista estuvo formada Katharine Hepburn y Cary Grant, dos de los más grandes actores que ha dado el cine, como magnífico director fue Howard Hawks, miembro de honor de esa estirpe de realizadores capaces de dirigir un western, una comedia, una película de guerra, un drama o un filme policiaco con igual de maestría, como lo hicieran, por poner unos ejemplos, Anthony Mann, Frank Capra, John Ford o, mucho más recientemente, Francis Ford Coppola o Steven Spielberg. El segundo elemento decisivo fue el guión, que refleja el enamoramiento que se produjo entre el autor del original y la adaptadora.

Pero la película debe también muchísimo a otra característica del eterno cine clásico: unos actores secundarios excelentes. Empezando por la tía y siguiendo por el comandante Applegate, el borrachín irlandés Gogarthy o el psicoanalista Dr Lehman (una excelente parodia del psicoanálisis: “El impulso amoroso se refleja en el hombre en manifestaciones violentas”), su presencia es tan fundamental que se dio el caso de que, ante la dificultad que tenía Katharine Hepburn para hacerse con su personaje, fuera el actor que hizo de comisario Slocum (Walter Cattlet) quien, a petición del director, escenificara lo que éste esperaba de ella. Del mismo modo, Howard Hawks tuvo que recordarle a Cary Grant quién era su inspiración para este papel: el gran actor de cine mudo Harold Lloyd.

Otro aspecto curioso de la misma es el propio título y su traducción en España. El título original, Bringing up, Baby! podría traducirse como “Subir a Baby” (como se hace con las fieras en el circo, al subirlas a las peanas) o, más comúnmente, “Educando/Criando a Baby”. Sin embargo, el título final resulta ciertamente ingenioso: La fiera de mi niña no sé referirá solamente al leopardo, sino a la propia dueña, Susan, quien con ese carácter indomable (nunca mejor dicho) será otra fiera para el atribulado David. Se puede decir que es de esos pocos casos en que la traducción del título iguala o supera a la original, como ocurre con Solo ante el peligro (Noon train, “Tren del mediodía) o Con la muerte en los talones (North by Northwest, “Del Norte al Noroeste”). Y también es de las escasas ocasiones en que merece la pena ver la versión doblada, sencillamente excelente.

Por último, no se puede terminar sin recordar que el leopardo Baby sólo se calmaba escuchando música, en especial con una canción: Todo te lo puedo dar menos el amor, Baby.

Baby contemplando embelesado el tocadiscos, mientras suena Todo te lo puedo dar menos el amor, Baby

(I can’t give you anything but love, baby)

[picar para escuchar la versión de Ella Fitzgerald y Louis Amstrong]

Pd. Una excelente página sobre La fiera de mi niña es Filmsite Movie Review, http://www.filmsite.org/brin.html

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La vuelta de los dinosaurios

La posible supervivencia de dinosaurios ha sido el argumento de libros, películas y series de televisión de la más variada calidad y fortuna.

La primera película que se reconoce en tratar el tema fue El mundo perdido (The lost world, 1925) basada en la novela del mismo título de un autor al que, en principio, no se esperaría interesado en estos temas: Arthur Conan Doyle. Sin embargo, Doyle ya había escrito una historia de terror en El sabueso de los Baskerville, y en los últimos años de su vida sería un asiduo aficionado a las prácticas de espiritismo.

La película tiene una trama tan sencilla como repetida desde entonces: una expedición británica al Amazonas descubre dinosaurios. Se vuelven a Londres con uno de ellos, que se escapa y causa el terror en la ciudad.

(picar en la imagen para ver la película)

Formidablemente realizada, no es casualidad que algunos de los que trabajaran en ella lo repitieran después en lo que quizá sea el clásico  del género por excelencia: King Kong.

Pasarían décadas hasta que otra película sobre este tema volviera adquirir una notoriedad igual o mayor: Parque jurásico (Jurassic Park, 1993), dirigida por Steven Spielberg y basada en la novela de Michael Crichton publicada tres años antes. El filme sería un gran éxito en taquilla, realizándose tres secuelas del mismo (la cuarta está sin estrenarse). Pero además caló profundamente en el imaginario colectivo: Crichton y Spielberg ponían sobre el tapete la posibilidad de que, con los avances de la ciencia, pudieran re-crearse dinosaurios a partir muestras de su ADN.

Así, hoy mismo aparece esta noticia sobre unos científicos australianos que no tienen problema en reconocer:

“Hemos estado permanentemente afligidos por el mito creado por ‘Parque Jurásico’ (filme de Steven Spielberg) desde principios de 1990”

Los dinosaurios no pueden ser «resucitados» a través de su ADN

Científicos australianos descubrieron que el ADN no sobrevive más de 6,8 millones de años y por eso es “sumamente improbable” la extracción de material genético de los dinosaurios, que desaparecieron hace 65 millones de años, informó hoy la prensa local

“Hemos estado permanentemente afligidos por el mito creado por ‘Parque Jurásico’ (filme de Steven Spielberg) desde principios de 1990”, dijo Mike Bunce, uno de los científicos que participaron en esta investigación al diario Sydney Morning Herald (SMH) al comentar el estudio que derriba estas creencias.

La película de Spielberg avivó la creencia de que el ADN de los dinosaurios se podía extraer de mosquitos preservados durante millones de años en el ámbar y reconstruir así los cromosomas para reproducir a los grandes reptiles de la era mesozoica. Para conocer la viabilidad del experimento, Bunce y su colega Morten Allentoft decidieron estudiar el periodo de supervivencia del ADN a partir de los restos de 158 moas, unas aves gigantes neozelandesas extintas.

Los investigadores descubrieron que el total del ADN de los restos de los moa se redujeron a la mitad en un período de 521 años cuando se conservaron a una temperatura de 13,1 grados, según la fuente.

Este dato fue extrapolado posteriormente con otros lugares, tomando en cuenta la variación de la temperatura, para analizar “qué sucedería en un ambiente gélido o ligeramente más cálido”, explicó Bunce, cuya investigación fue publicada en la revista científica Proceedings of the Royal Society B.

De ese modo, los científicos hallaron que el ADN sobrevive en fragmentos óseos durante 6,8 millones de años si se conservan a una temperatura de cinco grados bajo cero, lo que hace inviable resucitar a los dinosaurios.

Sin embargo, el científico australiano acotó que es probable que se pueda extraer una pequeña cantidad significativa de ADN de restos de alrededor de un millón de años de antigüedad conservados en ambientes gélidos y “hacer algo con ellos”.

Por otra parte, existen otras dificultades para extraer el ADN de insectos conservados en ámbar. Por una parte, los insectos tienden a desintegrarse por su estado de descomposición y el ADN suele estar contaminado e incompleto.

http://www.larazon.es/noticia/8722-los-dinosaurios-no-pueden-ser-resucitados-a-traves-de-su-adn

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Los humanos ya reciclaban hace 13.000 años

Una investigación de la Universitad Rovira i Virgili y el Instituto Catalán de Paleoecologia Humana y Evolución Social (IPHES) revela que los humanos del Paleolítico Superior reciclaban sus artefactos de piedra para nuevos usos. El estudio se basa en artefactos quemados hallados en el yacimiento de Molí del Salt en Tarragona

SINC | 19 septiembre 2012 10:05

El reciclaje de herramientas de piedra durante la Prehistoria es un tema escasamente tratado debido a las dificultades para verificar esta práctica en el registro arqueológico. Sin embargo, es posible encontrar evidencias, como demuestra un estudio publicado en la revista Journal of Archaeological Science.

“Para identificar el reciclaje es necesario diferenciar dos momentos en la secuencia de manipulación de un objeto –el momento anterior a la alteración y el posterior–, separados por un intervalo durante el cual el artefacto ha experimentado algún tipo de alteración. Es la primera vez que se hace un estudio sistemático de este tipo”, explica a SINC Manuel Vaquero, investigador en la Universitat Rovira i Virgili.

Los arqueólogos encontraron un alto porcentaje de restos quemados en el yacimiento de Molí del Salt (Tarragona), que corresponden al Paleolítico superior final, con 13.000 años de antigüedad. “Escogimos estos artefactos quemados porque pueden demostrar de forma sencilla si se ha producido una modificación posterior a la exposición al fuego”, asegura el experto.

Los resultados indican que el reciclaje de utensilios fue un fenómeno habitual durante el Paleolítico superior. Sin embargo, esta práctica no se documenta de la misma manera en todas las clases de artefactos. El uso de herramientas recicladas es más común en el caso de las actividades domésticas y parece asociado a necesidades inmediatas.

Reciclaje de utensilios domésticos

El reciclaje se asocia a un comportamiento expeditivo, una forma fácil y rápida de disponer de un utensilio cuando surge la necesidad. Las herramientas utilizadas en la caza, como las puntas de proyectil, por ejemplo, no fueron casi nunca fabricadas a partir de artefactos reciclados. En cambio, los artefactos dobles –los que combinan dos herramientas en una misma pieza– se reciclaron más.

“Esto indica que una parte importante de estos utensilios no se concibieron desde el principio como artefactos dobles, sino que primero se fabricó una herramienta y la segunda fue añadida posteriormente, cuando el artefacto fue reciclado”, apunta el investigador. La historia de los artefactos –la secuencia de modificaciones que han experimentado a lo largo del tiempo– es fundamental para entender su morfología final.

Según Vaquero, “esto es importante sobre todo desde el punto de vista del valor cultural de los objetos, especialmente en periodos como el Paleolítico Superior, en los que se tiende a asumir que la forma es siempre el reflejo de una imagen mental bien definida”.

Práctica sostenible de recursos naturales

El reciclaje pudo haber sido determinante en las poblaciones cazadoras y recolectoras del Paleolítico, si se toma como referencia el comportamiento de los indígenas actuales.

“Tiene importancia económica, ya que incrementa la disponibilidad de los recursos líticos, especialmente en contextos de escasez. Además, es un factor relevante en la interpretación de los yacimientos porque se convierten, no solamente en territorios donde se puede vivir, sino también en lugares de aprovisionamiento de recursos”, subraya el investigador.

La reutilización de recursos evitó a estos humanos tener que desplazarse a los lugares donde se encontraba la materia prima para fabricar las herramientas, que podían encontrase alejados del campamento. “Simplemente cogían un artefacto abandonado por los grupos que ocuparon anteriormente el yacimiento”.

Vaquero y su equipo creen que esta práctica ha de tenerse en cuenta a la hora de analizar los yacimientos. “Los pobladores de estas zonas pudieron desplazar objetos desde el lugar donde se depositaron originalmente, o incluso excavar o remover sedimentos para buscar las herramientas”, destaca el investigador.

Referencia bibliográfica:

Manuel Vaquero, Susana Alonso, Sergio García-Catalán, Angélica García-Hernández, Bruno Gómez de Soler, David Rettig, María Soto. “Temporal nature and recycling of Upper Paleolithic artifacts: the burned tools from the Molí del Salt site (Vimbodí i Poblet, northeastern Spain)” Journal of Archaeological Science, 39: 2785 – 2796, 2012.

http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-humanos-ya-reciclaban-hace-13.000-anos

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