Archivo de la categoría: Fraude científico

El “espejismo” de la ciencia

El espejismo de la ciencia es la creencia en que la ciencia ya comprende la naturaleza de la realidad. Las preguntas fundamentales habrían sido ya respondidas y sólo quedarían los detalles por completar. En este apasionante libro, el doctor Rupert Sheldrake, uno de los científicos más innovadores del mundo, muestra que la ciencia está oprimida por supuestos que se han consolidado como dogmas. La “perspectiva científica” se ha convertido en un sistema de creencias:

– toda realidad es material o física;
– el mundo es una máquina constituida por materia muerta;
– la naturaleza carece de propósito;
– la conciencia no es sino la actividad física del cerebro;
– el libre albedrío es una ilusión;
– Dios existe sólo como una idea en las mentes humanas.

Espejismo

Sheldrake examina científicamente estos dogmas y muestra, de forma tan amena como convincente, que la ciencia estaría mejor sin ellos: sería más libre, más interesante y más divertida.

Hay un ejemplar de El espejismo de la ciencia en la Biblioteca, con la signatura 5/6 SHE esp. Información muy completa e interesante en esta página del editor:

http://www.editorialkairos.com/catalogo/el-espejismo-de-la-ciencia

Rupert Sheldrake

http://www.rugusavay.com/rupert-sheldrake-quotes/

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Divulgación científica, Fraude científico, Genetica, Naturaleza, Novedades editoriales, Nuevas adquisiciones de la biblioteca, Política científica

Las diez peores prácticas de la industria farmacéutica, según Ben Goldacre

El divulgador británico denuncia en su libro “Mala farma” las conductas irregulares de las farmacéuticas. La ocultación de los resultados negativos cuesta cada año muchas vidas, denuncia en su libro.

Goldacre

1. El 90% de los ensayos clínicos publicados son patrocinados por la industria farmacéutica. Este es el principal motivo por el que todo el sistema de ensayos clínicos está alterado, según Goldacre, y por el que se producen el resto de problemas.

2. Los resultados negativos se ocultan sistemáticamente a la sociedad. “Estamos viendo los resultados positivos y perdiéndonos los negativos”, escribe Goldacre. “Deberíamos comenzar un registro de todos los ensayos clínicos, pedir a la gente que registre su estudio antes de comenzar e insistir en que publiquen sus resultados al final”. En muchos casos, denuncia el autor de “Mala Farma”, las farmacéuticas se reservan el derecho de interrumpir un ensayo y si ven que no da el resultado esperado, lo detienen. Asimismo, obligan a los científicos que participan en estos estudios a mantener en secreto los resultados. Y esta práctica tiene de vez en cuando consecuencias dramáticas.

En los años 90, por ejemplo, se realizó un ensayo con una sustancia creada contra las arritmias cardíacas llamada Lorcainida. Se selección a 100 pacientes y la mitad de ellos tomó un placebo. Entre quienes tomaron la sustancia hubo hasta 9 muertes (frente a 1 del otro grupo), pero los resultados nunca se publicaron porque la farmacéutica detuvo el proceso. Una década después, otra compañía tuvo la misma idea pero esta vez puso la Lorcainida en circulación. Según Goldacre, hasta 100.000 personas murieron innecesariamente antes de que alguien se diera cuenta de los efectos. Los investigadores que habían hecho el primero ensayo pidieron perdón a la comunidad científica por no haber sacado a la luz los resultados.

“Solo la mitad de los ensayos son publicados”, escribe Goldacre, “y los que tienen resultados negativos tienen dos veces más posibilidades de perderse que los positivos. Esto significa que las pruebas en las que basamos nuestras decisiones en Medicina están sistemáticamente sesgadas para destacar los beneficios que un tratamiento proporciona”.

Goldacre 2

3. Las farmacéuticas manipulan o maquillan los resultados de los ensayos. En muchas ocasiones los propios ensayos están mal diseñados: se toma una muestra demasiado pequeña, por ejemplo, se alteran los resultados o se comparan con productos que no son beneficiosos para la salud. Goldacre enumera multitud de pequeñas trampas que se realizan de forma cotidiana para poner un medicamento en el mercado, como elegir los efectos de la sustancia en un subgrupo cuando no se han obtenido los resultados esperados en el grupo que se buscaba al comienzo.

4. Los resultados no son replicables. Lo más preocupante para Goldacre es que en muchas ocasiones, no se puede replicar el resultado de los estudios que se publican. “En el año 2012”, escribe Goldacre, “un grupo de investigadores informó en la revista Nature de su intento de replicar 53 estudios para el tratamiento temprano del cáncer: 47 de los 53 no pudieron ser replicados”.

5. Los comités  de ética y los reguladores nos han fallado. Según Goldacre, las autoridades europeas y estadounidenses han tomado medidas ante las constantes denuncias, pero la inoperancia ha convertido estas medidas en falsas soluciones. Los reguladores se niegan a dar información a la sociedad con la excusa de que la gente fuera de la agencia podría hacer un mal uso o malinterpretar los datos. La inoperancia lleva a situaciones como la que ocurrió con el Rosiglitazone. Hacia el año 2011 la OMS y la empresa GSK tuvieron noticia de la posible relación de este medicamento y algunos problemas cardíacos, pero no lo hicieron público. En 2007 un cardiólogo descubrió que incrementaba el riesgo de problemas cardiacos un 43% y no se sacó del mercado hasta el 2010.

6. Se prescriben a niños medicamentos que solo tienen autorización para adultos. Este fue el caso del antidepresivo Paroxetine. La compañía GSK, según Goldacre, supo de sus efectos adversos en menores y permitió que se siguiera recetando al no incluir ninguna advertencia. La empresa supo del aumento del número de suicidios entre los menores que la tomaban y no se hizo un aviso a la comunidad médica hasta el año 2003.

7. Se realizan ensayos clínicos con los grupos más desfavorecidos. A menudo se ha descubierto a las farmacéuticas usando a vagabundos o inmigrantes ilegales para sus ensayos.  Estamos creando una sociedad, escribe, donde los medicamentos solo se ensayan en los pobres. En EEUU, por ejemplo, los latinos se ofrecen como voluntarios hasta siete veces más para obtener cobertura médica y buena parte de los ensayos clínicos se están desplazando a países como China o India donde sale más barato. Un ensayo en EEUU cuesta 30.000 dólares por paciente, explica Goldacre, y en Rumanía sale por 3.000.

8. Se producen conflictos de intereses: Muchos de los representantes de los pacientes pertenecen a organizaciones financiadas generosamente por las farmacéuticas. Algunos de los directivos de las agencias reguladoras terminan trabajando para las grandes farmacéuticas en una relación bastante oscura.

9. La industria distorsiona las creencias de los médicos y sustituyen las pruebas por marketing. Las farmacéuticas, denuncia Goldacre, se gastan cada año miles de millones para cambiar las decisiones que toman los médicos a la hora de recetar un tratamiento. De hecho, las empresas gastan el doble en marketing y publicidad que en investigación y desarrollo, una distorsión que pagamos en el precio de las medicinas. Las tácticas van desde la conocida influencia de los visitadores médicos (con las invitaciones a viajes, congresos y lujosos hoteles) a técnicas más sibilinas como la publicación de ensayos clínicos cuyo único objetivo es dar a conocer el producto entre muchos médicos que participan en el proceso. Muchas de las asociaciones de pacientes que negocian en las instituciones para pedir regulaciones reciben generosas subvenciones de determinadas empresas farmacéuticas.

10. Los criterios para aprobar medicamentos son un coladero. Los reguladores deberían requerir que un medicamento sea mejor que el mejor tratamiento disponible, pero lo que sucede, según Goldacre, es que la mayoría de las veces basta con que la empresa pruebe que es mejor que ningún tratamiento en absoluto. Un estudio de 2007 demostró que solo la mitad de los medicamentos aprobados entre 1999 y 2005 fueron comparados con otros medicamentos existentes. El mercado está inundado de medicamentos que no procuran ningún beneficio, según el autor de “Mala Farma”, o de versiones del mismo medicamento por otra compañía (las medicinas “Yo también) o versiones del mismo laboratorio cuando prescribe la patente (las medicinas “Yo otra vez”). En esta última categoría destaca el caso del protector estomacal Omeprazol, de AstraZeneca, que sacó al mercado un producto con efectos similares, Esomoprazol, pero diez veces más caro.

http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/ciencias-general/las-diez-peores-practicas-de-la-industria-farmaceutica-segun-ben-goldacre_DsWP1ny6X3TcsTauUmIK85/

Ver también: https://usalbiologica.wordpress.com/2013/01/30/disparan-sus-precios-decenas-de-farmacos-excluidos-de-la-financiacion/

Deja un comentario

Archivado bajo Fraude científico

Jane Goodall, acusada de plagiar textos de Wikipedia… y pide disculpas

La célebre primatóloga Jane Goodall, ha sido acusada de plagiar textos de la enciclopedia en la red, Wikipedia, y de otros textos en Internet en su nuevo libro ‘Semillas de esperanza’. Según ha informado ‘The Washington Post’ el libro contiene “al menos una docena de pasajes ‘prestados’ sin atribución o notas a pie de página” explicando su procedencia.

El diario estadounidense ha explicado que los textos supuestamente plagiados van desde frases, hasta todo un párrafo y en ellos se habla de temas tan variados como la astrología, el tabaco, la cerveza, la naturaleza y el té orgánico.
Image
Concretamente, el diario señala que hay párrafos copiado textualmente de Wikipedia y de las web ‘Choice Organic Teas’, de la que la propia Goodall fue imagen; “Choice your Fate’, que trata la astrología la numerología y la quiromancia; e incluso cita al botánico Matt Daws, quien ha asegurado a ‘The Washington Post’ que no se acuerda de “haber hablado con ella”. Esa declaración de Daws aparece prácticamente idéntica en la página ‘Gardens’.

“Semillas de Esperanza” tiene 19 páginas de agradecimientos bajo el título ‘Gratitud’, pero no contiene notas finales, bibliografía o referencias de origen. En esa sección, Goodall gracias a muchas personas por su ayuda en sus viajes y por hablar con ella acerca de su trabajo.

En un correo electrónico, Goodall ha explicado al periódico que ha sido “un libro largo y bien documentado” y ha asegurado que se siente “angustiada” al descubrir que “algunas de las excelentes y valiosas fuentes utilizadas no fueron citadas correctamente”. “Quiero expresar mis más sinceras disculpas. Espero que sea obvio que mi único objetivo era conocer lo más posible para proporcionar información a partir de una amplia gama de fuentes fiables”, ha señalado la investigadora.

Además, ha indicado que tratará el tema en la página web del instituto que lleva su nombre y que espera que el problema se solucione y se corrija en “futuras ediciones”.

http://www.ecoticias.com/naturaleza/76696/2013/03/22/Jane-Goodall-acusada-plagiar-textos-Wikipedia-pide-disculpas

Deja un comentario

Archivado bajo Divulgación científica, Fraude científico, Uncategorized

¿Quién va el primero (o el último)? El orden de la autoría en las contribuciones científicas

A la hora de publicar un trabajo científico pueden surgir disputas para determinar quién se atribuye la autoría principal del documento. Con justificación o sin ella, habrá quien piense que su aportación es la más importante, y que por tanto merece que sea reconocida como tal. De ello trata el artículo “Who’s on first?: when scientists collaborate on an experiment and a paper, it can be hard to decide who gets the credit and how much”.

Este artículo de la revista Nature, disponible gratuitamente en la red, resulta muy interesante y revelador al respecto, al exponer algunos conflictos teóricos y casos reales y proponer soluciones.

Mención especial merece el apartado dedicado a los autores invisibles e invitados, “Ghost and guests”. Al igual que los negros de la edición literaria, existen autores (especialmente en los campos médico y farmacéutico) que ocultan su nombre al desempeñar una función más comercial que científica.

Dance, Amber. “Who’s on first?” Nature, 2012, vol. 489, n. 7477, p. 591-593.

Disponible en: http://www.nature.com/naturejobs/science/articles/10.1038/nj7417-591a

Deja un comentario

Archivado bajo Divulgación científica, Edición científica, Fraude científico, Laboratorio, Política científica

El manantial de la vida: genes y bioética, por Nicolás Jouve

¿Qué concepto tenemos del ser humano como ente biológico? ¿Cómo pudo la evolución generar un ser consciente y ético a partir de unas bestias instintivas y egoístas? ¿Por qué le atribuimos al ser humano el mayor valor y dignidad entre los seres de la naturaleza? ¿Es esta dignidad diferente a lo largo de la vida, desde la concepción hasta la muerte? ¿Qué son realmente los embriones? ¿Cuándo empieza la vida? ¿Es ético producir embriones en el laboratorio y utilizarlos con fines distintos a la reproducción? ¿Existen razones para controlar la fertilidad y la natalidad? ¿A quién beneficia el aborto? ¿Hay algo más progresista que la defensa de la vida humana? ¿Por qué no es ético utilizar los embriones para investigar o producir patentes?

Estas son algunas de las preguntas que a lo largo de sus diez capítulos trata de resolver este libro y cuyas respuestas se presentan de forma sencilla, documentada, divulgativa y asequible, basadas en la objetividad y rigor propios de la ciencia y desde una perspectiva bioética personalista y de defensa de la vida humana en todas sus etapas, con el convencimiento de que el bien más preciado que tenemos y el derecho por encima de todos los derechos es el derecho a la vida.

Existe un ejemplar disponible en la Biblioteca de El manantial de la vida: genes y bioetica, con la signatura 57:17 JOU man

Deja un comentario

Archivado bajo Biomedicina, Biotecnología, Fraude científico, Nuevas adquisiciones de la biblioteca, Política científica

La Bioética

La Bioética, según Wikipedia, es la rama de la ética que se dedica a proveer los principios para la correcta conducta humana respecto a la vida, tanto de la vida humana como de la vida no humana (animal y vegetal), así como al ambiente en el que pueden darse condiciones aceptables para la vida.

(Ilustración tomada del cartel del XVIII Seminario Internacional de Bioética – Bioética, Biodiversidad y Bienestar Común, celebrado en agosto de 2012 en la Universidad del Bosque, Colombia)

La Bioética afecta a una variedad extraordinaria de ramas del saber y profesionales, entre ellos:

– A la Biología y, dentro de ella, especialmente a la Ecología, como las ramas más directamente interesadas en los seres vivos.

– A la Medicina y a la Farmacia, a la hora de decidir qué intervenciones son moralmente adecuadas y si determinados fármacos son aplicables… e incluso concebibles.

– A la Filosofía y a la Teología, como principales creadores de códigos morales.

– Al Derecho, al codificar y aplicar los valores bioéticos, y al juzgar los delitos que puedan cometerse.

– A la Psicología, la Antropología y la Sociología, como analizadores de las razones y motivaciones de los comportamientos del ser humano respecto a su entorno biológico.

– A la Economía, por cuanto los modos de actuar llevan aparejados unos costes u otros.

 

(Imagen tomada del Diary of a Physician Assistant Wannabee)

Son muchas y complejas las cuestiones que pueden tratarse a la luz de la Bioética, y de ello da fe la cantidad de noticias que todos los días salen en los medios de comunicación: fraude científico, derechos de los animales (fiestas taurinas, experimentación animal, abandono de mascotas, galgos colgados, la caza…), vegetarianismo, alimentación ecológica, transgénicos, biocombustibles, aborto, reproducción asistida, clonación, eutanasia, contaminación, desarrollo sostenible, creacionismo, comercio justo…

En sucesivas series se van a ir comentando libros de la Biblioteca y recursos de interés sobre esta cuestión.

Deja un comentario

Archivado bajo Biomedicina, Clonación, Divulgación científica, Fraude científico, Política científica

Los estudios científicos absurdos que se «colaron» en congresos y revistas

Investigadores del MIT crearon «papers» sin sentido con un generador automático admitidos sin reparos por sus colegas

Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha creado un software llamado SCIgen, que genera en forma automática papers o escritos técnico-científicos. A primera vista, los textos parecen bien escritos, pero en realidad no tienen ningún sentido. Y lo más interesante es que… ¡consiguieron que los trabajos fueran aceptados en congresos científicos y publicados en revistas especializadas!

El software creado por estos graduados del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT utiliza una gramática libre de contexto con la cual se generan textos que, si bien están correctamente escritos desde el punto de vista ortográfico y gramátical, no tienen ningún sentido. En pocas palabras, una gramática libre de contexto consta de una serie de reglas (que en el caso del lenguaje natural indican la estructura de cómo se forman las oraciones) y un conjunto de datos que “rellenan” los espacios creados por esas estructuras. Para esto último, SCIgen posee una base de datos de abstrusas palabras y conceptos tecnológicos. Para ver un ejemplo de lo que se puede obtener con este software, hemos creado un paper especialmente para esta nota.

Los creadores de SCIgen
La cuestión es que estos investigadores comenzaron a enviar los textos generados por el software a diferentes simposios y conferencias… ¡y consiguieron que uno de los papers fuera aceptado en primera instancia en la WMSCI (World Multiconference on Systemics, Cybernetics and Informatics), de los Estados Unidos! (Cuatro o cinco revisores de la conferencia aceptaron el escrito en primera instancia, ¡lo que presupone que, al menos, leyeron el resumen!). El trabajo aceptado se llama “Rooter: A Methodology for the Typical Unification of Access Points and Redundancy”. He aquí la traducción de ese resumen o abstract:

Muchos físicos concordarán con que, si no fuese por el control de congestión, la evaluación de navegadores web nunca hubiese ocurrido. De hecho, pocos hackers de todo el mundo estarían en desacuerdo con la unificación esencial entre voz sobre IP y los pares de claves públicas/privadas. Para resolver este acertijo, confirmamos que el multiprocesamiento simétrico puede ser estocástico, cacheable e interponible.

¿Cuestión de dinero?
Hubo más textos publicados que fueron generados por este software, como el caso del que fue enviado por el profesor Genco Gülan a un simposio. ¡Incluso cuando aclaraba en el texto que en realidad este había sido generado por SCIgen!

Existen otros antecedentes, aunque no todos realizados por sistemas automáticos, como el de Alan Sokal, un profesor de física de la Universidad de Nueva York, famoso por un paper paródico que fue publicado en una revista especializada.

¿Cuál fue la motivación de estos investigadores? Entre otras, demostrar que los estándares de aceptación de los papers en los simposios científicos son muy bajos. Es interesante leer este artículo (en inglés) con un análisis pormenorizado de los correos intercambiados entre los investigadores y uno de los representandes de un simposio que aceptó el artículo falso. Entre otras cuestiones se plantea que, generalmente, los investigadores deben pagar para participar, lo que a su vez les facilita “un renglón más” en sus currículums, y un ingreso adicional a los organizadores.

http://www.abc.es/20120529/ciencia/abci-consiguen-colar-estudios-cientificos-201205290950.html

Deja un comentario

Archivado bajo Divulgación científica, Edición científica, Fraude científico, Novedades editoriales, Nuevas tecnologías, Política científica